"Antes, mi mundo tenía sentido. Mamá y papá estaban juntos, y yo me sentía seguro. No necesitaba más."
"Un día empecé a notar cosas. Silencios largos. Puertas que se cerraban. Miradas que ya no se encontraban. Nadie me explicó nada, pero yo lo sentí todo."
"Pensé que era mi culpa. Que si me portaba mejor, todo volvería a estar bien. Intenté ser invisible. Intenté ser perfecto. Pero nada cambiaba."
"Sin decirlo con palabras, me hicieron sentir que tenía que elegir. Querer a uno significaba traicionar al otro. Y yo solo quería querer a los dos."
"Empecé a preocuparme por cosas de adultos. Llevaba mensajes, cuidaba emociones que no eran mías, y fingía que estaba bien. Pero no estaba bien."
"No necesito que vuelvan a estar juntos. Necesito saber que los dos me quieren. Necesito que no hablen mal el uno del otro delante de mí. Necesito que me dejen ser niño."
"Cada decisión que tomas me afecta. Pero también puedes protegerme. Con tus palabras, con tus actos, con tu calma. Soy tu hijo. Y te necesito."